Las redes sociales no son tu nuevo ejecutivo comercial.

VentasHace un par de semanas asistí a un estupendo taller para “Community Manager” dictado por Carola Briceño;  en varias oportunidades escuché a mis socios de aprendizaje quejarse de la cantidad de clientes que critican los resultados de la incursión de la empresa en las redes sociales. ¿Porqué no estamos vendiendo más? ¿Porqué no tenemos seguidores? ¿Si tenemos tantos seguidores, porque no compran? Conclusión: esas redes sociales no sirven.

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Cinco lecciones de Breaking Bad para emprendedores

Hoy les comparto este excelente articulo publicado por la gente de equipos y talento,

http://www.coverwhiz.com/tvshows/61
http://www.coverwhiz.com/tvshows/61

donde se ejemplifican conceptos básicos que debemos tomar en cuenta los emprendedores, explicándolos de una forma muy amena, utilizando como caso estudio a Walter White protagonista de la exitosa serie “Breaking Bad” como todo un emprendedor.

En este articulo vemos como potenciar tus cualidades únicas y/o aprender de los errores de la competencia son algunas claves.

Tenemos que aprender a identificar cuales son nuestras cualidades únicas que nos dan esa ventaja a la hora

de ofrecer nuestra propuesta de valor, ya sea de nuestra empresa o la de nuestra marca personal. También, debemos conocer a nuestros competidores, que hacen y como lo hacen.

vía :: Cinco lecciones de Breaking Bad para emprendedores ::.

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Todos podemos tener acceso a la Tecnologia

Este video me lo envío mi mama.

Ciudades Inteligente en América Latina.

A musupersonicoschos, sobre todo de mi generación, cuando escuchamos el termino “ciudad inteligente” nos viene a la memoria la popular serie de dibujos animados, creada por William Hanna y Joseph Barbera en 1962: Los Supersónicos. Se trata de una familia estadounidense cuya historia se desarrolla en el año 2062.  Los Sónico y sus contemporáneos volaban en sus vehículos personales, vivían en ciudades flotantes y viajaban con frecuencia a la Luna. Desde esta ciudad inteligente, por ejemplo,  Super, el padre, usaba telepresencia para comunicarse con su jefe pues todas  las actividades públicas y privadas estaban completamente automatizadas.

Pero hoy, en el año 2013,  ¿qué entendemos por “ciudad inteligente”? Coincido plenamente con la española Pilar Conesa, directora de Smart Cities World Congress:  “las ciudades inteligentes son aquellas en las que se conjuga el uso de la tecnología con temas de desarrollo sostenible y una mayor participación ciudadana”. El objetivo de una ciudad inteligente es combinar en un modelo urbano la protección del medio ambiente, la eficiencia energética y la rentabilidad económica. Se trata de un ecosistema donde infraestructuras, servicios y tecnología se unen para ofrecer un entorno a medida del hombre, en el que el ahorro energético, la reducción de las emisiones y el control del consumo forman parte de la vida.

Actualmente, el funcionamiento de las ciudades está desarticulado. Los encargados del transporte urbano solo ven el transporte, el encargado del alumbrado público sólo ve el alumbrado y así ocurre para cada uno de los servicios públicos de la ciudad (salud, recreación, educación, etc.). Tomando en cuenta la complejidad de nuestras ciudades, los gobiernos deberían (y algunos en la región ya lo están haciendo) racionalizar y maximizar los recursos financieros, humanos y naturales para ofrecer a sus ciudadanos entornos sustentables y cómodos de habitar. Pero no solo los gobiernos. Considero al igual que Gildo Seisdedos, director del Club de Innovación Urbana y autor de Cómo gestionar las ciudades del siglo XXI (2007), que “ Para aspirar a una ciudad inteligente se requieren sinergias entre todos los actores: empresas de energía, instituciones públicas, universidades, administraciones locales, industrias a la vanguardia tecnológica”.

Un aspecto clave estará determinado por la utilización de las tecnologías de información y comunicación (TICs), puesto que algunas veces tenemos que toda la información que necesita la ciudad para operar ya está siendo generada, el problema es que no se comparte. Es necesario un sistema integral de gestión de la ciudad para que esa información sea compartida por los sistemas de seguridad pública, el transporte, las fuentes de alimentación energética, los hospitales, aeropuertos y escuelas. Este sistema  desde la perspectiva tecnológica  necesita una plataforma  en la que residan todos los datos y se puedan tratar con una visión unificada. Se trata de un paso indispensable para convertir las populosas ciudades  en urbes ordenadas y con una calidad de vida envidiable.

Las iniciativas de ciudades inteligentes en el mundo no son nada nuevo; entre las más conocidas tenemos Songdo en Corea del Sur, Barcelona, Chicago, Sydney, Amsterdam y Toronto.

¿Podríamos tener una ciudad de este tipo en Latinoamérica? No es una tarea fácil y ciertamente representa un esfuerzo titánico tanto para gobiernos nacionales y locales como para la empresa privada y los propios ciudadanos. No obstante, los beneficios que representa el salto cualitativo a ciudad inteligente justifican desde el punto de vista económico, social y cultural el asumir el desafío.  En nuestra región destacan las ciudades de Guadalajara, Bogotá y Río de Janeiro, que cuentan con sistemas de  gobierno electrónico, acceso público a Internet y  gestión integral de transportes y seguridad.

Les comparto un ejemplo de estas iniciativas en América Latina: Smart City Santiago, la primera ciudad inteligente de Chile, estará ubicada en la Ciudad Empresarial de Huechuraba y se permitirá ahorrar hasta un 25% en combustible (http://terratv.terra.cl/Default.aspx?cid=446223)

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Tecnología Social: Las TIC al servicio de la comunidad.

Durante el pasado fin de semana tuve la oportunidad de asistir a las conferencias del evento Caracas TEK (http://caracastek.com.ve/). Una de ella trato el tema de tecnología social desde la perspectiva de la experiencia  y me motivo a escribir este artículo.

¿Qué significa colocar  las tecnologías de la información y comunicación (TIC) al servicio de la comunidad?

La mayoría de los proyectos donde las TIC se relacionan con la comunidad tienden a centrarse en proveer equipos, conectividad y en enseñar a utilizar algún software o aplicación. Sin embargo, se ocupan poco de generar un empoderamiento digital de los ciudadanos. Muchas veces olvidamos que lo más importante de estos proyectos orientados a la inclusión digital es primero la inclusión ciudadana y esto implica, entre otros aspectos, el aprovechar el potencial educativo que tienen las TIC y dotar de habilidades para acceder a mejores empleos, para pensar críticamente, formar parte de comunidades, organizarse y participar como ciudadanos.

La tecnología social, por tanto, debería enfocarse a facilitar y habilitar la inclusión digital y  la creación de comunidades de conocimiento. Se entiende  como tecnología social la aplicación de conocimientos científicos y tecnológicos orientados a la resolución de problemas de subsistencia, salud, educación, envejecimiento, discapacidad, seguridad, entre otros. Es una tecnología orientada al progreso y a la mejora de la calidad de vida de las personas, cuyas finalidades son desplegar el potencial de un mundo conectado, la inclusión de las áreas rurales en el desarrollo sustentable y el despliegue de soluciones de comunicaciones asequibles que contribuyan a incrementar el acceso a la educación, la comunicación y y la productividad de los ciudadanos de todo el mundo de un modo sostenible. Esto cambiará la forma en la que viven y trabajan miles de millones de personas, ayudará a mejorar la calidad de vida en todo el planeta y abrirá el talento a nuevas oportunidades en todo el mundo.

La Tecnología Social (Según APTES*) puede representarse con un trébol de cuatro hojas simbolizando la relación entre cuatro elementos que adecuadamente enlazados pueden transformar el conocimiento en progreso social. Estos elementos son:

  • El desarrollo tecnológico
  • El desarrollo de las capacidades humanas
  • El crecimiento económico basado en servicios
  • La calidad de vida a nivel individual y familiar.

*APTES significa: Asociación para la Promoción de la Tecnología Social. (http://www.tecnologiasocial.org/)

Retos de la Tecnología Social?

El desafío central de la Tecnología Social (TS) es la democratización del acceso al conocimiento y la tecnología a partir del desarrollo de nuevas formas de ciudadanía socio-técnica.

Por lo tanto es crucial desarrollar una política de estado que se oriente a facilitar esta democratización del acceso y a la  reducción de la brecha digital para que todos los ciudadanos del país tengan las mismas oportunidades de acceder al conocimiento.*

¿Pero por dónde comenzar? Como punto de partida deben ser planteado desde un plano estratégico procesos de desarrollo más inclusivos, equitativos y sustentables a partir de actividades clave:

Investigación: Comprender el papel que las TS pueden jugar en procesos de desarrollo social, económico, político y ambiental
Formación de capacidades: crear capacidades de planeamiento estratégico, formulación de proyectos, implementación, gestión y evaluación de tecnologías para la inclusión social
Construcción de redes: empoderar a los actores y construir vínculos entre organizaciones sociales e instituciones públicas de investigación y desarrollo.
Diseño de políticas públicas: promover la formulación e implementación de programas de ciencia, tecnología e innovación orientados a la generación de dinámicas de inclusión social.

¿Experiencias a compartir?

A pesar de que no existen políticas claras por parte del estado que tiendan a lograr efectivamente una democratización del acceso al conocimiento, área en la cual debería jugar un rol primordial, la  necesidad de obtener mejoras en campos esenciales para una sociedad como la salud y la educación, ha llevado a las organizaciones sociales en sinergia  con  las empresas privadas a desarrollar iniciativas en el campo de la tecnología social.

En la conferencia del sábado tuve la oportunidad de conocer un par de experiencias muy interesantes y alentadoras donde se mostraron claramente los beneficios que las telecomunicaciones pueden aportar en la gestión de la salud y de la educación; el tema fue abordado en Caracas TEK por José María De Viana, asesor a la presidencia de Digitel, en conversación con Jesús Velásquez, médico coordinador del programa SOS Telemedicina (UCV) y Charles Lazzari, presidente de la Junta Directiva de Fe y Alegría.

En SOS Telemedicina (http://sos.ucv.ve/) se encuentran contactando profesionales venezolanos que estén trabajando en programas similares alrededor del mundo con el fin de tomar las mejores prácticas. Velásquez comparó las ventajas de la “Historia Médica Integral Digitalizada” con el modelo actual en físico que ocupa la mayor parte del tiempo de los médicos en el medio rural que no se beneficia de los avances tecnológicos.

Por su parte, Lazzari de Fe y Alegría (http://www.feyalegria.org/?idSeccion=28) relató que la alianza con Digitel para contribuir al mejoramiento de la educación venezolana a través de la incorporación de las TIC, nació en la parroquia 23 de Enero de Caracas y ya abarca más de 70 de las escuelas de la organización, por lo que falta un centenar para cumplir la meta inicial.
El acuerdo con Digitel (http://www.digitel.com.ve/ConexionSocialDigitel/Paginas/Default.aspx) como su proveedor tecnológico, da prioridad a los sitios donde las carencias educativas sean mayores. Calificó la conectividad como un recurso importante de la globalización, en favor del futuro de las personas.

Conclusión.

El destino de nuestras sociedades, su calidad de vida, la estabilización y profundización de nuestras democracias y el futuro de la región dependen de la adecuada concepción de estrategias basadas en la aplicación de tecnologías sociales como una forma de viabilizar la inclusión de todos en un futuro posible.

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Telepresencia: una experiencia de comunicación “tan real como estar allí”.

El lenguaje corporal resulta determinante en el proceso de comunicación interpersonal. Por eso las organizaciones  invierten constantemente millones para que sus directivos se desplacen de unas ciudades a otras con el objetivo de mantener reuniones en persona. Hoy la distancia, los kilómetros son irrelevantes, pero tu tiempo NO. Por lo que actualmente podemos encontrar  soluciones tecnológicas que pueden evitar estos desplazamientos. En este artículo comentaremos acerca de ellas.

La telepresencia al igual que el resto de soluciones de videoconferencia tradicional, se han convertido ya no sólo en una simple herramienta de comunicación, si no que juegan un papel fundamental y estratégico en las organizaciones como herramientas colaborativas y financieras de control de costos.

La Telepresencia es una solución de trabajo colaborativo que representa la evolución a la siguiente generación de la comunicación visual y que permite la recreación de entornos naturales de forma virtual, consiguiendo unir a participantes que se encuentran en localizaciones remotas de una forma tan real como si se estuviesen presentes en una misma sala.

La Telepresencia está orientada a las Empresas y Organizaciones Públicas que por su dinámica de trabajo se ven obligadas a desplazar con frecuencia a sus ejecutivos y equipos directivos para mantener reuniones tanto en puntos distantes de la geografía nacional como en el extranjero.

La solución ofrece importantes beneficios para la empresa, entre los que destaca la reducción de los costos de viajes, el incremento de la productividad optimizando la gestión del tiempo y el acceso inmediato a los centros de decisión e información sin importar donde se encuentren.

En síntesis, una nueva experiencia y muchos beneficios:

  • Reducción de costes en viajes.
  • Aumento de la productividad.
  • Optimización del tiempo.
  • Agilidad en la toma de decisiones.
  • Facilidad de una gestión global

¿Pero cómo funciona esta solución?

La  Telepresencia es una combinación de tecnologías que buscan el efecto de conseguir que una persona tenga la sensación de estar presente en un lugar alejado.

Para ello es preciso que el usuario pueda emplear sus sentidos y obtener estímulos del lugar alejado. Es algo más que la videoconferencia tradicional  puesto que, además de la imagen, también se comunica la posición, los movimientos, las acciones, la voz y se puede interaccionar con documentos y otros objetos. Por tanto, la información que se intercomunica es amplia y muy rica en cuanto al tipo o clase de medio.

Para que un usuario tenga una buena experiencia de telepresencia son precisos al menos tres aspectos:

Visión: Es necesario que el usuario tenga un feedback visual. El campo de visión del usuario debiera comprender las imágenes completas del lugar remoto, y que su punto de vista esté coordinado con los movimientos de su cabeza. Esto lo hace bien diferente del cine o la televisión que tienen un punto de vista ajeno al del usuario.

Hay al menos dos manera de conseguirlo: una gran pantalla envolvente, o pequeñas pantallas montadas en unas gafas electrónicas que pueden dar una sensación muy real en tres dimensiones. Además hay que tener algún medio para detectar los movimientos de la cabeza u ojos del usuario, para que sí las imágenes sigan en tiempo real dichos movimientos y no produzcan sensaciones de mareo.

Sonido: Es la sensación más fácil de realizar puesto que en el marcado hay aparatos de alta fidelidad digitales que funcionan vía Internet. El sonido estereofónico es preferible al monoaural y aún mejor sería tener sonido envolvente.

Manipulación: Un aspecto importante de los sistemas de telepresencia es la capacidad de manipular remotamente un objeto, lo cual se puede hacer de diferentes maneras, en función de las características del objeto, puesto que es muy distinto manipular una hoja de cálculo  remota que palpar un objeto físico.

En este segundo caso se suele replicar los movimientos de las manos del usuario (posición espacial y postura de los dedos) los cuales se detectan mediante guantes especiales, sensores inerciales o sensores espaciales. En el lugar remoto un robot replica dichos movimientos. Esta técnica se conoce como teleoperación. Si el robot es capaz de recrear la forma de la mano humana, habrá mayor sensación de telepresencia. Los actuadores robóticos van desde garras de dos ejes a manos robóticas antropomórficas.  Hay una modalidad de telemanipulación que proporciona un feedback táctil al usuario y le ofrece una aproximación de peso, dureza, tamaño y textura de los objetos remotos.

Aplicaciones:

Son diversos los campos en los cuales podemos utilizar una tecnología de comunicación como la Telepresencia, tanto en las empresas como en las  organizaciones públicas:

Educación : para implementar sesiones de adiestramiento interactivas a distancia y de alta definición, que permitan la comunicación entre los educadores y estudiantes, así como entre los estudiantes.

Proporcionando a los estudiantes un método revolucionario para el acceso remoto a los expertos y creado una experiencia en persona, a través de aula virtual, con operaciones simples, la impresión de hacer contacto visual y la comunicación cara a cara.

Salud: Mediante el uso de Telepresencia podemos mejorar el acceso a los especialistas médicos desde localidades remotas de país.  Esta comunicación facilita tres de los elementos fundamentales en el diagnostico de salud: 1. El texto en el cual un profesional de cualquier nivel puede resumir su impresión de una evaluación (o examen de un paciente) 2. Las imágenes que pueden transmitir cualquier información grafica visual y la voz.

Este concepto puede ser especialmente útil en: Regiones con poca densidad poblacional y en las de mucha densidad de población, pero en los cuales no existe ni la infraestructura ni el recurso humano especializado con experiencia y el acceso a esos centros es complicado por razones de distancia, económicos , sociales u otros.

El beneficiario final de cualquier proyecto de salud debe ser el paciente. Beneficiario es aquel ser que esté enfermo o que tenga el potencial de enfermarse, es decir cualquier ciudadano de una sociedad o usuario del servicio de salud. El solo hecho de mantenerse comunicado a los sitios donde deben reportar permite la obtención de diagnósticos clínicos y para-clínicos de mucha mejor calidad y por lo tanto ajustar tratamiento en una forma más precisa y efectiva.

Al momento de mejorarse la comunicación entre los centros de atención primaria y los centros consultados, se está optimizando la acción del profesional de salud encargado del centro rural o periférico. Además, una gran cantidad de enfermedades o patología puede ser resueltas sin necesidad de trasladar o movilizar al paciente, y cuando el diagnostico se hace dudoso o confirma una patología que requiera la atención de un especialista, el paciente y sus familiares vienen ya referidos a un centro con la capacidad de resolver el problema. Esperando, este centro de referencia, a un paciente de quien ya conoce parte de la historia clínica y resultados preliminares de evaluación (laboratorio u otros exámenes auxiliares).

Tomando en cuenta que  la salud es una de las grandes preocupaciones del estado,  éste servicio pudiera acortará significativamente los tiempos de espera, se diagnosticaría oportunamente, evitando progresos en las enfermedades. La aplicación de TelePresencia puede trae consigo equidad y un mejor acceso para los ciudadanos a la atención de la salud, especialmente para los más desfavorecidos. Les invito a revisar la información del Proyecto Maniapure (http://www.maniapure.org/)  un excelente ejemplo Venezolano pionero en la utilización de la Telemedicina para promover mejoras en las condiciones de salud en las poblaciones ubicadas en zonas aisladas del país (región de Maniapure-Estado Bolívar) y de Latinoamérica.

Banca: Las nuevas sucursales bancarias estarán dotadas de máquinas más inteligentes en la que los usuarios ya no sólo podrán sacar dinero y realizar las transacciones más utilizadas, como imprimir un vale vista o cobrar un cheque. En el futuro, los usuarios también podrán comunicarse directamente con un ejecutivo de cuentas a través de videoconferencias.

Se trata de una tecnología que permite entregar una ayuda más a los clientes del sistema financiero, quienes muchas veces tienen dudas respecto de una transacción. A través de este sistema, pueden recurrir a este servicio de asistencia real en vivo.  Este servicio transformará los procesos de negocio y de una forma muy importante ayudará a capturar nuevos segmentos de consumidores y/o permitirá la diferenciación en el mercado

El futuro es ahora

La evolución de las redes de banda ancha y las tecnologías de comunicaciones hacen que hoy en día podamos hablar de videoconferencia de alta calidad. La videoconferencia de Alta Definición (HD), incluso el concepto de “Telepresencia”, ya forman parte de la realidad actual de las comunicaciones.

La videoconferencia presenta una clara tendencia a convertirse crecientemente en una herramienta esencial y estratégica para todo tipo de empresas y organizaciones, ya que permite:

  1. Acelera el intercambio de conocimientos y la toma de decisiones entre los miembros de empresas localizados en distintas ciudades, países y continentes.
  2. Reduce las pérdidas de tiempo en largos viajes de personas importantes de la organización, que pueden dedicar dicho tiempo a permanecer en sus localizaciones habituales trabajando con sus colaboradores, incrementándose por tanto la productividad.
  3. Reduce los gastos de viajes drásticamente. Los equipos de Videoconferencia se amortizan muy rápidamente.
  4. Mejora la eficacia de los miembros de la organización y reduce los gastos de telefonía convencional, ya que la comunicación gestual “cara a cara” es 4 veces más efectiva que la comunicación telefónica o escrita.
  5. Aumenta la colaboración entre los miembros de la organización, ya que facilita la utilización de herramientas de colaboración, compartir contenido de documentos, de aplicaciones, etc.

Desde el punto de vista comercial, optimiza la relación con clientes en la medida que acceden al servicio:

  1. Aumentando las probabilidades de éxito de ventas. El contacto con clientes se incrementa y se hace mucho más eficiente.
  2. Aumentando la satisfacción del cliente.
  3. Reduciendo el ciclo de ventas.
  4. Mejora la calidad de vida familiar y laboral.
  5. Reduce la contaminación por emisiones de CO2.

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¿Qué eso de Smart Grid? La Red Eléctrica Inteligente.

La red eléctrica no ha evolucionado desde su concepción. Sin embargo, los requerimientos actuales respecto al ahorro energético y la integración de nuevos elementos en la red eléctrica, como el vehículo eléctrico o las energías renovables, requieren de la evolución de la red eléctrica que utilizamos  hoy en día.

 

Fig. 1 Cadena de Valor de una empresa de servicio eléctrico

Desde hace  algún tiempo venimos escuchando hablar del concepto de Red Eléctrica Inteligente, cuyo término anglosajón es Smart Grid, y la verdad es que creo necesario destacar las muchas implicaciones de seguridad de la Red Eléctrica del futuro, sobre todo desde el punto de vista de la privacidad. Es ahora, en los orígenes de esta nueva red, cuando hay que poner de manifiesto este tipo de preocupaciones para que se tomen las medidas oportunas en la misma fase de diseño.

La red eléctrica que todos conocemos fue diseñada con un único objetivo: “que nuestros bombillos siguieran dando luz”. Esto se traduce en que algunos aspectos que parecen obvios y necesarios hoy en día no se tuvieron en cuenta en su diseño en el pasado. Ejemplos de los mismos son: garantizar la eficiencia energética, considerar el impacto medioambiental, ser flexible para incorporar fácilmente cualquier fuente de energía alternativa o proporcionar una amplia cartera de opciones de contratación energética al cliente final.

El principio básico que está detrás de esta nueva Red Eléctrica Inteligente (Smart Grid) es el flujo bidireccional de información y de electricidad entre el cliente final y la compañía eléctrica. Para ello cobran importancia singular las infraestructuras y tecnologías de comunicación de datos, y surgen nuevos conceptos como los contadores inteligentes, los sensores inteligentes o los dispositivos (Ej. electrodomésticos) inteligentes.

Los objetivos de diseño de esta nueva red incluyen:

  • Que sea capaz de detectar las sobretensiones y de enrutar la electricidad por caminos alternativos para prevenir o minimizar apagones. En este mismo sentido se busca que la Red sea capaz de funcionar de manera autónoma, tomando decisiones rápidas por sí misma ante situaciones complejas, siempre alienadas con los objetivos tanto de la compañía eléctrica, como de los consumidores y los reguladores.
  • Muy relacionado con lo anterior es que la Smart Grid ha de ser robusta ante desastres naturales, ataques físicos o ciberataques, minimizando las consecuencias de los mismos, y siendo capaz de reanudar la actividad normal rápidamente. Por esta razón, se busca una arquitectura más descentralizada y el uso de protocolos seguros.
  • Se busca que la red sea eficiente, capaz de cubrir los incrementos de demanda sin necesidad de añadir nueva infraestructura. Por ejemplo, esto se traduciría en que ante picos de demanda (aire acondicionado, en tiempos de calor), la energía sobrante en unos lugares sea derivada hacia otros donde sea necesaria. Actualmente se acoplan centrales de eléctricas (basadas en carbón o petróleo), que son difíciles de incorporar a la red, viejas y poco cuidadosas con el medio ambiente.
  • Incorporar a la misma a los nuevos productores de electricidad como las huertas/granjas solares y los parques eólicos.
  • Permitir que el cliente final decida cómo, cuándo y cuánta electricidad usa, de manera que este uso se ajuste a sus preferencias individuales de presupuesto, compromiso con el medio ambiente, etc.
  • Mejorar la calidad de la energía suministrada, lo que se traduce en evitar fluctuaciones de la tensión (picos y bajos) y evitar interrupciones puntuales.
  • Ha de ser más “verde”, lo que es consecuencia directa de varios factores ya mencionados. Hoy en día la responsabilidad social es fundamental para la imagen corporativa.

Pero todo esto del Smart Grid, ¿qué consecuencias tendrá en el día a día de las personas comunes y corrientes?, ¿cómo va a cambiar la forma que tenemos de entender este servicio básico para nuestras vidas?.  En prácticamente todos los países desarrollados hay pilotos en marcha, y en muchos, plazos fijados para sustituir el parque actual de contadores. Sin embargo, a medida que estos proyectos van haciéndose reales, van surgiendo voces que piden cautela –e incluso se oponen- a la implantación de los contadores inteligentes.

Por ejemplo, en los Países Bajos el plan del Gobierno era que para el año 2013 todos los hogares estuviesen equipados con contadores inteligentes; finalmente, dicha “obligatoriedad” se ha convertido en “voluntariedad”. Un debate similar ha surgido en el Reino Unido. ¿La razón? La preocupación sobre la PRIVACIDAD.

Efectivamente, el tomar medidas frecuentes sobre el consumo en un hogar puede llevar a determinar:

  • Qué equipamiento existe en un hogar y cuándo se usa.
  • Cuántas personas viven en un hogar, cuáles son sus costumbres -horario de levantarse, acostarse, comidas, en qué estancias de la vivienda pasan más tiempo.
  • Como caso particular, podría llegar a determinarse la presencia de aparatos médicos que permitirían inferir problemas de salud en los habitantes del hogar, con lo que estaríamos hablando de información clasificada con el máximo grado de confidencialidad, de acuerdo a las leyes de Protección de Datos.

Y si trasladamos el escenario a los edificios de oficinas y negocios, podría valorarse el tipo de actividad económica y su volumen, la presencia de ciertos procesos industriales.

¿A quién interesaría toda esta información, además del uso primigenio de gestión energética?
Pues se puede elaborar una lista bastante extensa, si dejamos trabajar un poco nuestra imaginación:

  • Mercadeo: Determinar perfiles de usuarios.
  • Investigaciones judiciales y policiales: por ejemplo, si había alguien en una vivienda en un momento determinado, o cuánta gente, o qué tipo de actividades se estaban realizando.
  • Delincuentes: evidentemente, para conocer las costumbres de sus potenciales víctimas.
  • Aseguradoras: conocer la salud de un asegurado.
  • Financieras: valorar la situación laboral de una persona: determinar si trabaja según sus hábitos en el hogar, o si los varía bruscamente, lo que puede ser debido a una situación de stress ante un posible despido.

Así, estos posibles usos no deseados pueden añadir más debate a la cuestión de la privacidad en la sociedad actual, tema de bastante actualidad por el uso de Internet, donde, al fin y al cabo, nadie sabe cuándo nos levantamos, comemos, etc, -salvo que lo “twiteemos” o tengamos una webcam conectada permanentemente-, pero sí existen una legión de empresas tratando de trazar la actividad de los usuario mediante técnicas tales como las cookies o el “fingerprinting” de dispositivos. Ello hará que la privacidad en las redes eléctricas se sitúe probablemente a un nivel parecido al de la privacidad en Internet y sea objeto de especial atención por los reguladores.

¿Qué se puede hacer para lograr que el Smart Grid se desarrolle y cumpla la promesa de lograr una mayor eficiencia energética?

Pues básicamente, que los actores implicados tengan en cuenta una serie de principios sobre privacidad – cuyas primeras piedras fueron puestas por la OCDE hace ya 30 años, con sus recomendaciones sobre privacidad-, y que cada vez son más adoptados en el mundo de Internet y las Telecomunicaciones.

Como resumen de los principios comúnmente adoptados, se puede citar:

• Recoger solo aquellos datos de usuario que son necesarios para prestar un servicio y mantenerlos únicamente el tiempo necesario.

• Informar de manera clara y obtener el consentimiento del usuario para el tratamiento de sus datos, tanto inicialmente como cada vez que haya un cambio de uso o de tratamiento.
• Asegurar la confidencialidad e integridad de los datos, aplicando las técnicas de seguridad necesarias: encriptación en la transmisión y almacenamiento o control de acceso, por ejemplo.

Así, se logrará unos servicios en los que los usuarios confíen y que aporten a toda la sociedad beneficios.

Como muchos han podido notar, existen diversas implicaciones en el tema de la adopción de una Red Eléctrica Inteligente “Smart Grid”,  desde el punto de vista de la seguridad que trataremos en próximos artículos.

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Ser una organización 2.0 es una cuestión de Actitud.

Hemos venido conversando sobre como construir el éxito en las organizaciones, hablamos algo sobre tecnología, análisis y mejoras de procesos de negocio, pero son las personas que integran la organización las que a final de todo, determinan el destino de toda empresa.

Cuando planteo el tema de tener una organización o empresa 2.0, término que acuñó Andrew McAfee en su día en un artículo publicado en la primavera de 2006 en la Sloan Management Review: Enterprise 2.0: The Dawn of Emergent Colaboration., mas allá de establecer una estrategia tecnológica, un profundo análisis de los procesos de nuestra organización, deberíamos comenzar por evaluar y fomentar  la actitud 2.0 de las personas que conforman la organización.

¿Pero que es una Actitud 2.0?

Una Actitud 2.0 implica conceptos básicos como los de compartir conocimientos, colaborar y experimentar.

Estudiando las experiencia en la implantación de herramientas y procesos de la web social al mundo de la empresa y la organización, tengo que referirme a algunos aspectos importantes a tomar en cuenta para implementar iniciativas 2.0 puertas adentro de la organización.

Decir, para comenzar, que aunque según los estudios especializados, no hay una opinión generalizada sobre el éxito que han ido teniendo estas iniciativas, solo aparecen una serie de “buenas y malas prácticas” que se consideran relevantes y he querido analizar o ampliar:

1. No hay colaboración ni resultados sin participación.

“La web social aplicada en las empresas no son herramientas sino conceptos.”

Si comparamos las herramientas 2.0 con los sistemas ERP y CRM, en los que la mayoría de los usuarios procesan la información en forma de reportes y utilizan la tecnología para realizar transacciones, en las 2.0 se requiere de la participación activa de los usuarios.

La Web social aplicada a cualquier organización consiste en desarrollar una cultura y una actitud de participación, de compartir y de trabajo en red. En este modelo organizacional los trabajadores aportan y colaboran con una nueva motivación y mucho mayor su potencial personal y profesional, y los clientes pasan a convertirse en prosumidores, consumen pero también producen y proponen.

No se trata solamente del uso de supuestas herramientas 2.0 que permitan, por ejemplo, gestionar redes sociales o compartir y producir conocimiento en grupo.

Una cultura de trabajo en red dentro de una empresa no requeriría necesariamente aplicaciones social media, aunque éstas indudablemente faciliten su establecimiento y su rentabilidad. No debemos caer en la metonimia de convertir un modelo 2.0 de gestión y participación en una mera cuestión tecnológica.

Los directivos y gerentes deben encontrar los mecanismos para fomentar este alto grado de participación para que las herramientas 2.0 generen resultados positivos esperados.

2. No hay participación sin cultura colaborativa. Hay que motivar.

El trabajo se paga pero la colaboración se aporta.”

Quienes no se manifiestan satisfechos con la evolución de la implantación de lo 2.0 en su empresa, por ejemplo, citan impedimentos habituales, como la estructura organizacional,  la escasa habilidad de los gerentes para entender las claves del cambio necesario y una falta de entendimiento acerca del posible valor que pueden crear las herramientas 2.0.

La actitud 2.0 debería ser iniciada en cualquier organización sólo por participantes voluntarios, interesados o motivados especialmente en generar buenas prácticas sociales. La creación de una cultura de la participación pasa necesariamente por que los integrantes aporten y colaboren de forma libre.

La participación en una iniciativa 2.0 no debería implicar compensación económica ni privilegio laboral alguno, al menos en principio, que pudieran atraer a otros miembros de la empresa menos motivados intrínsecamente.

El cambio, en última instancia y como hemos visto en manuales de culto (Design Thinking, El futuro del Management), debe ser cultural, mucho más profundo que lo que implican algunos primeros pasos (experimentos, más que revolución), como la creación de blogs de empresa, wikis, podcasts, canales en redes sociales, etc…

3. La necesidad de ser claros.

Recientes investigaciones en psicología motivacional según las cuales las tareas ambiguas provocan “procastinación” tienden a ser demoradas, a desmotivar de su ejecución explicarían el fracaso a corto-medio plazo de estrategias que no sean claras y lo más explícitas posible.

Añadiría, además, en el mismo sentido, que no siempre es clara la definición de objetivos y funciones de todo este tipo de herramientas 2.0. Proliferan las definiciones ambiguas: “se trata de un “modo de ver” la empresa y sus relaciones externas e internas”, se trata de “facilitar una cultura participativa”, etc…

4. La Empresa en la Nube.

Tu empresa estará allí donde se te ocurran las ideas.”

La Web social no tiene que ver con los lugares ni con las oficinas sino con las personas, aunque sus ventajas puedan redundar tanto en los servicios presenciales como en aquellos prestados on line o de forma no presencial. El desarrollo de un modelo 2.0 en la organización puede contar con personas procedentes de diferentes centros de trabajo, de diferentes áreas funcionales, de diferentes intereses profesionales, tanto de la misma como de diferentes zonas geográficas.

5. Productividad 2.0.

Las empresas que utilizan herramientas 2.0 sólo para crear empleados más productivos no generan nueva cultura sino nuevas obligaciones.”

La implantación de conceptos, técnicas y prácticas 2.0 es una estrategia que persigue la eficiencia en la organización mediante la participación en red de todas las personas implicadas directa o indirectamente: directivos, empleados, clientes, proveedores, profesionales, ciudadanos en general, medios de comunicación, agentes sociales y económicos…

Esta implantación debería ser gradual y horizontal, basada en parte en la interrelación “espontánea” entre los participantes y no especialmente en la aplicación de normativas y directivas internas.

Inicialmente la intervención de la empresa tal vez debería limitarse  a facilitar el uso de aplicaciones 2.0 a sus trabajadores, a sugerirles que las usen discrecionalmente para mejorar su productividad y a observar efectos y resultados durante un tiempo.

La Web 2.0 aplicada a la empresa también persigue que los trabajadores puedan desarrollar mayor potencial profesional y satisfacción laboral, aplicando en la práctica el recurrente pero incumplido principio “lo importante son las personas.”

6. Experiencias Piloto.

Si quieres una empresa 2.0 empieza con los trabajadores que quieren ser 2.0.”

Para evitar generar un clima de rechazo e inquietud en algunas instancias de la organización puede ser buena idea implantar experiencias piloto integradas por grupos reducidos de participantes voluntarios. De esta forma la Web social se desarrollará gradualmente y se generalizará sin confrontarse directamente con el statu quo ni con los modelos organizativos vigentes, y sin generar resistencias de parte de los directivos y trabajadores más conservadores o con menos competencias tecnológicas y sociales.

Actitud 2.0: Compartir conocimiento + Colaborar + Experimentar

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Procesos y eficiencia operacional

Independientemente de la estrategia que la empresa tenga, los mercados donde este posicionada, del sector económico que atienda,  la necesidad de ser eficientes es una cuestión de supervivencia para las empresas en este momento.

La eficiencia operacional significa costos mas bajos y calidad superior. ¿Pero como alcanzar una eficiencia operacional? Esto se logra cuando somos capaces como empresa de realizar actividades similares de mejor manera que nuestros competidores. Existes diversos aspectos dentro de las organizaciones a través de los cuales podemos alcanzar este objetivo, en este articulo de hoy estaremos conversando sobre como una Mejora en los procesos  habilita el logro de una eficiencia operacional en nuestra empresa.

Casi todas las organizaciones se encuentran en la permanente búsqueda de soluciones absolutamente centradas en el cliente y orientadas al mercado que les permitan aumentar su cartera de clientes y fidelizar los existentes, manteniéndose a su vez rentables y competitivas.

Todas buscan mejorar, reducir costos y ser más eficientes, pero no es suficiente únicamente con soluciones tecnológicas o mejoras parciales de procesos, o la implantación de la calidad. Hay que buscar y conseguir eficiencias operacionales más profundas y duraderas, y la única manera de alcanzarlos es automatizando y gestionando los procesos. Si, los procesos, aquellos elementos que existen en cualquier organización y que nadie los conoce ni los gestiona, ni se automatizan de principio a fin, creando así un entorno de trabajo proactivo, y no reactivo, y logrando alinear de manera eficiente los procesos y recursos empresariales a la estrategia, objetivos y metas.

Las herramientas (técnicas , metodologías y software) están disponibles y al alcance de cualquier empresa. Ahora es cuestión de que se utilicen. Muchas ya lo están haciendo y han saltado al vagón de la eficiencia operacional. Y no me refiero a simple teoría, sino que ya ha sido comprobado por muchas organizaciones en todo el mundo, con resultados excelentes.

La eficiencia operacional es lo que cualquier organización, privada o pública, alcanza cuando la combinación correcta de personas, procesos y tecnología se diseña, rediseña y aplica para mejorar la productividad y el valor de cualquier operación, al mismo tiempo que reduce los costos de sus operaciones al nivel deseado.

Si queremos generar una base estructural sólida no hay que perder de vista nuestros procesos y recursos empresariales los cuales hay que simplificarlos, automatizarlos de principio a fin y gestionarlos adecuadamente, creando una cultura de gestión por procesos y mejora contínua en nuestras organizaciones.

Las distintas tecnologías BPM (BPA, BPM:Workflow, SOA, Motores de Reglas, ECM, BAM, BI, BSC, OI, CEP,…) logran principalmente:

  • Potenciar las inversiones realizadas hasta la fecha en sistemas y aplicaciones informáticas.
  • Aumentar considerablemente la eficiencia operacional, con reducciones de costos de al menos un 20% durante el primer año, y con aumentos importantes en la calidad de los servicios al cliente.
  • Hacer realidad que los procesos y recursos empresariales se puedan gestionar eficientemente y que estén totalmente alineados con los objetivos y estrategias del negocio.

Las tecnologías BPM (software) automatizan todo el ciclo de vida y de gestión de los procesos, permitiendo así que las organizaciones logren modelizar, automatizar, monitorizar, analizar y gestionar adecuadamente los procesos y recursos empresariales.

Los grandes beneficios de implantar una Automatización y Gestión por Procesos (BPM) se debe a que impacta directamente en el corazón de la organización: los procesos. Las empresas deberán tener en cuenta planes tácticos para lo urgente a resolver, pero sobre todo se deberán centrar en acondicionar estructuralmente a la empresa para el mediano y largo plazo mediante un plan estratégico de implantación de BPM si desean estar preparados para las próximas situaciones adversas del mercado.

A pesar que aún que el principal freno es la falta de conocimiento y cierta confusión sobre el BPM, y saber que implantar una gestión por procesos no sólo son tecnologías, sino que implica un conjunto de conocimientos, de técnicas formales de modelaje, diseño, análisis y optimización, de una metodología, y de una gestión del cambio eficiente.

Afortunadamente las empresas y organismos de la administración pública ya se están dando cuenta que tienen ahora disponible un conjunto de tecnologías y metodologías muy maduras que les permite mejorar sustancialmente la eficiencia operacional de sus organizaciones y comenzar a gestionar sus procesos.

Muchas empresa alrededor del mundo han comprobado ya que la Gestión por Procesos (BPM) y los BPMS (Business Process Management Systems) son un factor clave y estratégico para mejorar sus procesos y recursos empresariales, seguir innovando, y ser ágiles, eficientes y competitivas.

El articulo de hoy nos lleva a reflexionar en nuestra visión holística de las soluciones empresariales, donde debemos integrar, Tecnología, Procesos y Personas, para logra el Éxito de la Organización.

En artículos futuros iremos abordando mas aspectos asociados a los procesos, los aspectos tecnológicos y las personas como agentes de cambio.

El reto de identificar áreas de valor en la empresa.

Es imprescindible que las empresas de manufactura, independientemente de su tamaño, encuentren cuanto antes la forma de ser mas rentables y competitivas, el gran reto es identificar, y por supuesto aprovechar, aquellas áreas que les permitan crear el valor necesario y suficiente para triunfar en este entorno tan competitivo.

“The World is Flat” (“El Mundo es Plano”), de Thomas Friedman, ilustra de manera clara los principales elementos que caracterizan las condiciones de los negocios en un “Mundo Plano”. Dentro de éstos, hay tres trascendentales:

  • La Globalización como una realidad irreversible que ofrece tantos retos como oportunidades podamos visualizar.
  • El uso de la Tecnología, no como un factor únicamente de necesidad, sino como un factor de auténtica supervivencia para las empresas.
  • El reconocimiento de la Logística (“Supply Chaining”) como elemento estratégico de negocios, y no solamente como un conjunto de prácticas operativas necesarias para distribuir mercancías.

En un ambiente globalizado donde los procesos de manufactura pueden ser frecuentemente subcontratados en diferentes regiones del mundo, las ventajas competitivas pueden obtenerse frecuentemente en el “Supply Chaining” o en los procesos de Logística: “Hoy en día, los principios de la manufactura están regidos no por la capacidad de producción sino por la demanda del mercado, por lo que representa generar valor para el cliente.

Por lo tanto “el foco” se encuentra en satisfacer las necesidades consumidor final, quien es el que decide lo que es importante y le aporta valor”. Por lo que contar con herramientas y mecanismos que permitan a las empresas comunicarse directamente con sus consumidores es primordial. La empresas de manufacturan deben trabajar efectivamente en aquellas que les permitan “escuchar bien y rápido lo que quieren sus cliente”.

De aquí que el análisis de todas las fases del proceso de producción y distribución debe basarse en la determinación de cuáles de ellas añaden valor al cliente y cuáles se deben cambiar o eliminar. Bajo esa racionalidad es posible identificar áreas específicas que pueden generar valor para el cliente mediante la reducción de costos, el aumento de eficiencias o la mejora en el servicio a lo largo de la Cadena de Valor.

¿Pero Cómo Identificar Áreas de Valor?

Pese a que muchas organizaciones cuentan con una Visión clara y Estrategias definidas, algunas veces éstas están alejadas de la realidad y frecuentemente de los resultados. Lo que sucede en estos casos es que no existe un “Alineamiento entre Estrategias e Infraestructura Operacional”.

Un primer paso para diagnosticar la existencia de una disociación de esta naturaleza en las empresas, sería haciéndose algunas preguntas como las siguientes:

  • ¿Se conocen las actividades necesarias para lograr el crecimiento y la rentabilidad esperados en la empresa?
  • ¿Alguna vez han sido alineados esos objetivos de negocio con las actividades necesarias para lograrlos exitosamente?
  • ¿Se conoce el impacto de ello en nuestra gente, nuestros procesos de negocio y nuestros sistemas de trabajo?
  • ¿Se tiene idea del Valor que se puede obtener mejorando el alineamiento entre Estrategia e Infraestructura Operacional?

Comenzar a visualizar estrategias, oportunidades y acciones bajo una óptica diferente donde Manufactura y Logística forman parte de la misma “Cadena de Valor”, genera una posibilidad mucho mayor para identificar Áreas de Valor no vistas con anterioridad.

Y es en este punto que debemos resaltar el rol que juega la Tecnología de información, es decir, el conjunto de soluciones necesarias para ejecutar de manera eficiente y productiva los procesos de negocio definidos para lograr los objetivos estratégicos de la organización.

En síntesis, sólo logrando el alineamiento real entre visión, estrategias, oportunidades e iniciativas es posible analizar claramente los procesos de negocio que generan valor para la empresa. “Y sólo a ese nivel, es cuando verdaderamente pueden sugerirse las soluciones de tecnología apropiadas para cada caso de negocio en particular, sobre todo, cuando dichas soluciones permiten a las empresas (especialmente a las pequeñas y medianas) ir aprovechando gradualmente diferentes áreas de creación de valor”.

En futuras publicaciones iré mostrando diferentes soluciones tecnológicas que permitirán a las empresas de manufactura, independientes de su tamaño:

  • Lograr una excelencia operacional
  • Agilizar la cadena de valor
  • Incorporar innovación de forma continua
  • Mejorar los procesos de comunicación eficaz con sus cliente.

En pocas palabras como identificar áreas de valor, evaluarlas e implementar mejorar mediante el uso de la tecnología de información.

Si tienes algún comentarios o alguna inquietud en relación al tema, escríbenos.